martes, 22 de mayo de 2012

CONCLUSION

CONCLUSION

Una vez se haya decidido la función y el contexto en el que se integrarán las actividades fundamentadas en las herramientas de comunicación sincrónica o cuasi-sincrónica que hemos presentado, quisiéramos plantear algunas recomendaciones para implementar su uso. Para ello, siguiendo las aportaciones de Cheng-Chang & Sullivan 2005; Prendes y Castañeda, 2007; Enbysk, 2007 y Hatzipanagos et al., 2007, hemos hecho una lista de aspectos básicos que, aunque no son los únicos, sí han de tenerse en cuenta:

1.  Antes de empezar a usar esta, o cualquiera otra herramienta, plantéese SIEMPRE las tres preguntas básicas: ¿Por qué esa herramienta? ¿Por qué aquí? Y ¿Por qué ahora? NO olvide que está usted inmerso en un proceso educativo, y por lo mismo el uso de la misma debe enriquecerlo, no sólo adornarlo.

 2. Asegúrese de que la herramienta que va a utilizar tiene en cuenta los condicionantes de cuatro variables básicas: Disponibilidad, es decir tiempos de los que dispone en la asignatura, necesidad de desplazamientos que requiere la actividad, recursos de la entidad que da soporte al proceso, etc.; Conetividad, es decir, ancho de banda que requiere la aplicación, ancho del que disponen los participantes, capacidad de la herramienta específica para el número de participantes previstos; Accesibilidad, es decir, grado en que la herramienta se adapta a las necesidades especificas planteadas por su grupo de estudiantes (ACNEE); Requisitos de software, es decir, los propios de la herramienta específica necesitada, precio, condiciones del software, capacidad de usuarios, licencias necesarias, etc. y por último Usabilidad, entendida como la facilidad de uso de la herramienta y comodidad para la resolución de problemas .

3. Antes de comenzar a usar la herramienta (sea la que sea), debe aprender a usarla, haga un par de pruebas con algunos colegas.

4.  Si se da de alta en un servicio público de mensajería (como Messenger o Skype), cree una cuenta específica que le sirva sólo para atender sus compromisos como profesor y a sus alumnos, NUNCA utilice su cuenta personal en estas herramientas.

5. Siempre hay que fijar unas premisas básicas de uso de las herramientas de Chat o mensajería instantánea en el contexto académico, no estamos hablando de una interacción informal, los alumnos deben saber exactamente qué se espera de ellos en cada momento y cuáles son los mínimos (organización, tipo de intercambios) que se pedirán cuando usen esta herramienta en el contexto de la asignatura.

5. Las herramientas de comunicación “en vivo” han venido siendo utilizadas principalmente para el ocio en red, por lo mismo, a la hora de plantear un uso más “académico” debemos fijar unos mínimos respecto al uso del lenguaje en dichos intercambios: o No debe escribirse sólo en mayúsculas (se permite la mayúscula inicial), las mayúsculas en red suelen interpretarse como subidas de voz o gritos.

6 Debe preverse si se acepta o no el uso de lenguaje fonético, del estilo de “aptc” para la palabra apetece, o abreviaturas propias del lenguaje usado en los mensajes sms.

7 En mensajes textuales, que sean de una longitud pequeña, en torno a 3-4 líneas de texto, nunca más de 8.

8. Siempre debe evitarse el uso de este tipo de herramientas (especialmente la mensajería instantánea en canales públicos) para intercambiar información confidencial o privada (notas, identificaciones, etc.).

9. Debe trabajarse siempre con grupos de discusión de no más de 20 alumnos, intentando garantizar que cada uno al menos tenga una oportunidad de exponer su parecer en la sesión. Debe exigirse a los alumnos que sus intervenciones SIEMPRE aporten algo nuevo a la

10 discusión, ya sea un nuevo dato o una nueva perspectiva desde la que plantear la cuestión.

11. En este tipo de intercambios es necesaria la adopción de un par de roles por parte de los participantes. Alguien debe asumir el rol moderador (se recomienda que use un color de letra claramente diferenciado y exclusivo en las herramientas textuales y que sea el único capacitado para interrumpir a otro participante) que gestionará el tiempo para cada uno de los objetivos de la sesión y que en las videoconferencias otorgará la palabra y el rol de secretario, que hará el resumen de la sesión, o se encargará de “depurar” el registro de la misma.

12. El tema del que se tratará en la sesión, debe estar fijado con antelación. La interacción en este tipo de contextos suele estar sujeta a las ventajas y las desventajas de la inmediatez (espontaneidad – improvisación), con lo que el conocimiento previo del tema permitirá a los alumnos hacer algún tipo de reflexión anterior a la sesión y les permitirá poner en orden las ideas que desean exponer en la misma.

13. En este mismo sentido se debe exponer un “orden del día” previo a la sesión y dicho orden, debe cumplirse.

14. Después de la sesión debería facilitarse acceso a los alumnos al registro de la misma (grabación o registro de contenido) para que puedan repasar los temas e intervenciones más interesantes.

15. Debido a la inmediatez y la velocidad a la que se desarrollan los acontecimientos en este tipo de sesión, es probable que los participantes hagan posteriores reflexiones sobre el contenido de la misma, e incluso que muestren su acuerdo o desacuerdo con las impresiones, contenidos u opiniones expresadas en ella. Por lo anterior puede resultar enriquecedor complementar las sesiones “en vivo” con algún tipo de herramienta de publicación colectiva que les permita hacer públicas dichas reflexiones, como el caso de los foros. Incluso puede ser deseable que se exija al alumnado que participe en ellas de manera activa.

16. Recuerde, siempre puede haber imprevistos, pero en la medida en que tenga clara su planificación podrá salvar con mayor facilidad esos momentos.

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