CONCLUSION
Una vez se haya decidido la función y el contexto en el que
se integrarán las actividades fundamentadas en las herramientas de comunicación
sincrónica o cuasi-sincrónica que hemos presentado, quisiéramos plantear
algunas recomendaciones para implementar su uso. Para ello, siguiendo las
aportaciones de Cheng-Chang & Sullivan 2005; Prendes y Castañeda, 2007;
Enbysk, 2007 y Hatzipanagos et al., 2007, hemos hecho una lista de aspectos
básicos que, aunque no son los únicos, sí han de tenerse en cuenta:
1. Antes de empezar a
usar esta, o cualquiera otra herramienta, plantéese SIEMPRE las tres preguntas
básicas: ¿Por qué esa herramienta? ¿Por qué aquí? Y ¿Por qué ahora? NO olvide
que está usted inmerso en un proceso educativo, y por lo mismo el uso de la
misma debe enriquecerlo, no sólo adornarlo.
2. Asegúrese de que
la herramienta que va a utilizar tiene en cuenta los condicionantes de cuatro
variables básicas: Disponibilidad, es decir tiempos de los que dispone en la
asignatura, necesidad de desplazamientos que requiere la actividad, recursos de
la entidad que da soporte al proceso, etc.; Conetividad, es decir, ancho de
banda que requiere la aplicación, ancho del que disponen los participantes,
capacidad de la herramienta específica para el número de participantes
previstos; Accesibilidad, es decir, grado en que la herramienta se adapta a las
necesidades especificas planteadas por su grupo de estudiantes (ACNEE);
Requisitos de software, es decir, los propios de la herramienta específica
necesitada, precio, condiciones del software, capacidad de usuarios, licencias
necesarias, etc. y por último Usabilidad, entendida como la facilidad de uso de
la herramienta y comodidad para la resolución de problemas .
3. Antes de comenzar a usar la herramienta (sea la que sea),
debe aprender a usarla, haga un par de pruebas con algunos colegas.
4. Si se da de alta
en un servicio público de mensajería (como Messenger o Skype), cree una cuenta
específica que le sirva sólo para atender sus compromisos como profesor y a sus
alumnos, NUNCA utilice su cuenta personal en estas herramientas.
5. Siempre hay que fijar unas premisas básicas de uso de las
herramientas de Chat o mensajería instantánea en el contexto académico, no
estamos hablando de una interacción informal, los alumnos deben saber
exactamente qué se espera de ellos en cada momento y cuáles son los mínimos
(organización, tipo de intercambios) que se pedirán cuando usen esta
herramienta en el contexto de la asignatura.
5. Las herramientas de comunicación “en vivo” han venido
siendo utilizadas principalmente para el ocio en red, por lo mismo, a la hora
de plantear un uso más “académico” debemos fijar unos mínimos respecto al uso
del lenguaje en dichos intercambios: o No debe escribirse sólo en mayúsculas
(se permite la mayúscula inicial), las mayúsculas en red suelen interpretarse
como subidas de voz o gritos.
6 Debe preverse si se acepta o no el uso de lenguaje
fonético, del estilo de “aptc” para la palabra apetece, o abreviaturas propias
del lenguaje usado en los mensajes sms.
7 En mensajes textuales, que sean de una longitud pequeña,
en torno a 3-4 líneas de texto, nunca más de 8.
8. Siempre debe evitarse el uso de este tipo de herramientas
(especialmente la mensajería instantánea en canales públicos) para intercambiar
información confidencial o privada (notas, identificaciones, etc.).
9. Debe trabajarse siempre con grupos de discusión de no más
de 20 alumnos, intentando garantizar que cada uno al menos tenga una
oportunidad de exponer su parecer en la sesión. Debe exigirse a los alumnos que
sus intervenciones SIEMPRE aporten algo nuevo a la
10 discusión, ya sea un nuevo dato o una nueva perspectiva
desde la que plantear la cuestión.
11. En este tipo de intercambios es necesaria la adopción de
un par de roles por parte de los participantes. Alguien debe asumir el rol
moderador (se recomienda que use un color de letra claramente diferenciado y
exclusivo en las herramientas textuales y que sea el único capacitado para
interrumpir a otro participante) que gestionará el tiempo para cada uno de los
objetivos de la sesión y que en las videoconferencias otorgará la palabra y el
rol de secretario, que hará el resumen de la sesión, o se encargará de
“depurar” el registro de la misma.
12. El tema del que se tratará en la sesión, debe estar
fijado con antelación. La interacción en este tipo de contextos suele estar
sujeta a las ventajas y las desventajas de la inmediatez (espontaneidad –
improvisación), con lo que el conocimiento previo del tema permitirá a los
alumnos hacer algún tipo de reflexión anterior a la sesión y les permitirá
poner en orden las ideas que desean exponer en la misma.
13. En este mismo sentido se debe exponer un “orden del día”
previo a la sesión y dicho orden, debe cumplirse.
14. Después de la sesión debería facilitarse acceso a los
alumnos al registro de la misma (grabación o registro de contenido) para que
puedan repasar los temas e intervenciones más interesantes.
15. Debido a la inmediatez y la velocidad a la que se
desarrollan los acontecimientos en este tipo de sesión, es probable que los
participantes hagan posteriores reflexiones sobre el contenido de la misma, e
incluso que muestren su acuerdo o desacuerdo con las impresiones, contenidos u
opiniones expresadas en ella. Por lo anterior puede resultar enriquecedor
complementar las sesiones “en vivo” con algún tipo de herramienta de
publicación colectiva que les permita hacer públicas dichas reflexiones, como
el caso de los foros. Incluso puede ser deseable que se exija al alumnado que
participe en ellas de manera activa.
16. Recuerde, siempre puede haber imprevistos, pero en la
medida en que tenga clara su planificación podrá salvar con mayor facilidad
esos momentos.




